Enrique Larreta o el triángulo amoroso como recurso narrativo
Probablemente, la escritura de Enrique Larreta sea la muestra más equilibrada de la prosa modernista del Río de la Plata. Lejos de aquella suerte de nostalgia helenística del Rodó de Ariel , pero también de la voluptuosa y, por momentos, extravagante proliferación léxica del Lugones de La guerra gaucha —obra que, en cierta medida, anticipa al neobarroco—, Larreta ensaya un sobrio impresionismo literario, uno que no reniega en absoluto de sus hondas raíces españolas. Si aceptamos, pues, que Larreta se sitúa en una zona intermedia entre el clasicismo de cuño hispánico y la sensibilidad modernista, no resultará extraño comprobar que también en el plano diegético recurra a tópicos y estructuras para nada alejados de la tradición. Entre ellos, acaso ninguno resulte tan persistente y funcional como el del triángulo amoroso, dispositivo cuya eficacia ha sido probada por siglos de literatura occidental, y que este singular novelista argentino sabrá adaptar con particular sutileza a s...



